Matrimonio

Regístrate para los cursos prematrimoniales

Durante el año hay tres charlas prematrimoniales que
comienzan: 1er domingo de Febrero, 1er domingo de
Mayo, y 1er domingo de agosto.

El Matrimonio es el sacramento instituido por Jesucristo que establece una unión santa e indisoluble entre el hombre y la mujer, dándoles la gracia de amarse fielmente y de educar cristianamente a sus hijos.

MATRIMONIOS, PAREJAS, Y FUTUROS MATRIMONIOS

En la parroquia contamos con varios grupos dedicados y enfocados en las parejas de nuestra comunidad; esto con el afán de atender las diferentes necesidades de acuerdo a las diferentes realidades que viven las parejas de nuestra congregación.

Fuera de estos grupos, los sacerdotes de la parroquia, ofrecen consejería espiritual y guía matrimonial.

Tenemos grupos como Peregrinos en Pareja, el cual se enfoca en parejas casadas o no casadas que vivan juntos.

Ofrecemos el curso prematrimonial dos veces en el año, enfocado en las parejas que están en proceso de casamiento.

Obviamente, se realiza el sacramento del matrimonio, luego de cumplir con todo el proceso.

Para más información, debe pulsar o hacer click en cada uno de los grupos, en la parte superior de esta página.
(Links estarán activos pronto pronto)

Preguntas frecuentes

Para contraer válidamente el Matrimonio es necesario estar libres de eventuales impedimentos y manifestar libremente el propio consentimiento delante del asistente designado (habitualmente el párroco) y de dos testigos. Se necesita además estar suficientemente instruido sobre las verdades de la fe y de la moral, en particular sobre las que son las propiedades esenciales del matrimonio.

Son la unidad, que excluye la poligamia; la indisolubilidad, que excluye el divorcio; y la apertura a la fecundidad, que excluye la voluntad de no engendrar.

Significa que si uno no tiene intención de excluir la bigamia o la poligamia, o no está decidido a permanecer para siempre fiel a su cónyuge excluyendo el divorcio, o si no quiere de ninguna manera tener hijos, no contrae válidamente el matrimonio.

Se requieren que los contrayentes estén en estado de gracia y reciban el sacramento con fe y devoción